Así que al final hacen la superbase espía de la OTAN en Sicilia. Pues me produce una sensación un poco como en los mundiales cuando echan a España: sé que eso no acaba con el chovinismo pero, por mucho que lo sienta por las buenas gentes de otros lugares, me alegro de no tener que aguantar yo a los julais de las banderas y los servicios supersecretos que protejan las bases supersecretas de gente malpensada como yo y atonten a las pobres abejas con sus aparatos del demonio.
Pues eso. Y qué buena la película 12, por cierto. A ratos brillante, aunque algunas partes del final ya no me convencieron tanto.
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